Este día despiertan los sentidos.
Salida rumbo a la Zona Arqueológica de Comalcalco, una joya única del mundo maya, construida con ladrillo y rodeada de vegetación tropical. Caminarás entre templos que guardan secretos milenarios, donde el cacao fue sagrado y símbolo de vida.
La experiencia continúa en una tradicional hacienda cacaotera, un lugar lleno de historia y aromas intensos. Aquí conocerás los plantíos del árbol del cacao, aprenderás sobre su cultivo ancestral y descubrirás el proceso artesanal que transforma esta semilla en chocolate.
Un recorrido íntimo, auténtico y profundamente sensorial, donde el cacao se entiende no solo como sabor, sino como herencia y cultura.
Regreso a Villahermosa y hospedaje.